Una entrevista concedida por Linus Torvalds a la edición australiana de Computerworld da mucho juego para conocer un poco más sobre su visión del mundo del software libre.
Uno de los aspectos que más me ha impactado es el hecho de que Torvalds haya abandonado KDE para pasar a engrosar las filas de usuarios de Gnome, a pesar de haberlo criticado con fiereza en el pasado. Sin embargo, la misma crudeza que empleó con Gnome se aplica a su experiencia como usuario de KDE 4. Y entre las cosas que le disgustan a Torvalds de KDE 4, al que califica como un completo desastre, es el hecho de haber rediseñado por completo la tecnología, lo que para muchos usuarios supone un grave problema y lo que ha generado un aluvión de críticas negativas.
No obstante, Torvalds no abandona KDE del todo y asegura que le dará una nueva oportunidad cuando tenga que reinstalar alguna de sus máquinas.
Al respecto de las principales distribuciones Linux, Torvalds revela lo duro que es desarrollar una distribución que consiga atraer la atención de los usuarios, tal y como han hecho Ubuntu, OpenSUSE o Fedora. Y aunque es difícil que surja alguna parecida, si alguien como Canonical ha sido capaz de que Ubuntu haya crecido tan rápidamente, ¿por qué no lo va a poder hacer otra distribución?
Al mismo tiempo me ha llamado la atención lo siguiente:
Cuando la alternativa posible es realmente mala, me quedaré siempre con el código propietario.
Es ciertamente chocante que alguien como Torvalds se despache con esta cita, pero ya se sabe que sus declaraciones nunca dejan indiferente.
Leído en Slashdot