El 3D mató a la estrella de la TV

Si no puedes hacerlo bien, hazlo en 3D

Admito que el título es un poco exagerado, pero algo parecido deben estar pensando los responsables de este estudio sobre la falta de interés de los usuarios por las televisiones 3D. Que uno de cada tres consultados (sobre un total de 1.000) piense en comprar una TV de alta definición puede sonar positivo para los fabricantes. Sin embargo, de ese 33%, más de la mitad no tiene ninguna intención de optar por la tecnología 3D en sus futuros televisores.

La duda que se plantea este análisis de Retrevo es si este desinterés por el 3D puede afectar negativamente al futuro de los fabricantes de TV. Para evitar que el 3D mate a la estrella de la TV deberían cumplirse una serie de premisas como reducir la diferencia de precio existente entre los televisores que tienen 3D y los que no, así como incrementar la programación que aproveche las tres dimensiones. Y si estas no fueran suficientes trabas, existe un debate sobre qué tecnología 3D de las actuales es la que se impondrá. Y es que la excusa del 3D, que criticó en su día Roger Erbert, sigue teniendo vigencia (vía Mashable.)

El futuro es de los ebooks

Hasta la fecha los ebooks representan el 84% de las unidades vendidas en oreilly.com y generan el 76% de los ingresos; los libros impresos suponen el 15% y un 21% de los ingresos. Asimismo, más del 50% de los ebooks se han vendido a clientes fuera de los Estados Unidos a los cuáles no hubiéramos llegado con los libros impresos.

Aunque es un ejemplo bastante tendencioso (lo reconozco) sí creo que las palabras de Tim O’Reilly dejan claro que la tendencia de futuro es que los ebooks se acaben imponiendo de una vez por todas a los libros impresos. Asimismo, considero que puede servir de acicate para que las editoriales terminen por aceptar que la tecnología no es la peste y que abre un mundo repleto de oportunidades.

Las modas en diseño que pasaron de moda

Las modas en diseño no son malas puesto que nos permiten conocer algo más acerca del trabajo de otros diseñadores. El problema surge cuando la moda es copiada por multitud de usuarios en cuyo caso lo que parecía atractivo se convierte en vulgar tal y como nos demuestran en Web Design Ledger con 17 tendencias en diseño que por su abuso pasaron de moda. Es el caso de, por ejemplo, los objetos que se reflejan o los botones con un estilo Aqua, muy de la época 2.0. Pero la palma se la lleva la ingente utilización de Comic Sans, quizá la tipografía más odiada de todos los tiempos.

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