La (des)ventaja del Windows Original

En el año 2006 Microsoft ponía en marcha el programa Windows Genuine Advantage (WGA) y, ya desde sus comienzos, se observó que no obtendría el beneplácito de sus clientes. Nadie fue capaz de hallar las ventajas que podía aportar una instalación legítima de Windows tanto a la estabilidad como a la seguridad del sistema. Lo único que consiguió fue ayudar a Microsoft a erradicar la piratería.

WGA se prodigó en esa tarea como sólo un vigilante de la propiedad intelectual puede hacerlo. De hecho, en agosto de 2007 se volvió un tanto paranoico y empezó a encontrarse con sistemas operativos piratas allá donde ponía el ojo, incluso en miles de clientes que disponían de una versión legítima de Windows.

El culpable fue algún miembro despistado del equipo responsable del programa WGA, quien instaló por accidente una versión de prueba de un software plagado de fallos en los servidores encargados de realizar las comprobaciones. Cuando advirtieron este problema rápidamente reinstalaron una versión anterior del software, suficientemente probada, pero sin comprobar previamente que esta solución arreglaba el problema en los servidores. Así que durante 19 horas miles de clientes fueron tachados de piratas.

Los usuarios de Windows XP veían aparecer un engorroso mensaje advirtiéndoles de que estaban ejecutando software pirata. Aunque esto pueda parecer malo, peor lo pasaron los clientes con copias de Windows Vista a quienes se les deshabilitaron ciertas funcionalidades como el tema de escritorio Aero o el soporte de discos virtuales ReadyBoost.

La solución que Microsoft proporcionó a los contrariados clientes no fue demasiado útil dado que tuvieron que realizar de nuevo el proceso de verificación. Aunque el fallo no fue meramente tecnológico sino que incidió el factor humano, lo cierto es que las consecuencias de desarrollar e instalar un software repleto de fallos, sin haberlo probado antes, fueron devastadoras en cuanto al número de clientes afectados y, por ende, descontentos, así como a la pésima publicidad derivada del fallo.

Dado que por temas profesionales ando involucrado en pruebas de aplicaciones web he querido compartir con vosotros, por su interés, esta historia que relata uno de los 11 errores de software más infames que se han dado a lo largo de la historia de la tecnología y que han sido recogidos por Infoworld.

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