Un DRM para derrotarlos a todos

La insistencia de las grandes editoriales por incluir el sistema DRM de protección en los ebooks pone en las manos de Amazon una vara con la que atizarles mucho más fuerte, al tiempo que proporciona a la librería online una herramienta imprescindible para que sus clientes de libros electrónicos se mantengan fieles a la plataforma Kindle.

Charles Stross, escritor británico de ciencia-ficción en Cutting their own throats (vía Slashdot)

El futuro es de los ebooks

Hasta la fecha los ebooks representan el 84% de las unidades vendidas en oreilly.com y generan el 76% de los ingresos; los libros impresos suponen el 15% y un 21% de los ingresos. Asimismo, más del 50% de los ebooks se han vendido a clientes fuera de los Estados Unidos a los cuáles no hubiéramos llegado con los libros impresos.

Aunque es un ejemplo bastante tendencioso (lo reconozco) sí creo que las palabras de Tim O’Reilly dejan claro que la tendencia de futuro es que los ebooks se acaben imponiendo de una vez por todas a los libros impresos. Asimismo, considero que puede servir de acicate para que las editoriales terminen por aceptar que la tecnología no es la peste y que abre un mundo repleto de oportunidades.

No hay peor editor que el que no quiere editar

Supongo que lo de que hayan montado una plataforma para distribuir libros en formato electrónico que no es compatible con esos iPad que tanto temen o con el Kindle de Amazon no tiene nada que ver con que los compradores tengamos que recurrir a buscar contenido para nuestros dispositivos en esas descargas no autorizadas.

Una recomendable reflexión de Microsiervos sobre la situación actual del sector de los libros electrónicos y el afán de la industria de criminalizar todo lo que está relacionado con las nuevas tecnologías, en lugar de evolucionar y apostar por la innovación.

iPad es el nuevo Mesías

iPad tal y como lo ven los editores de libros

Sálvanos

Cómic de Brian Farrington sobre cómo ven al iPad los editores de libros impresos (vía 9GAG)

Los ebooks no existen

En estos momentos, en mi Kindle hay 10 libros en castellano. No he pagado por ninguno de ellos, aunque lo he intentado. Lo he intentado en la web de Amazon, en la de El Corte Inglés, en la de La Casa del Libro y en las de las propias editoriales. También lo he intentado a lo loco, a través de Google. Nada. No he podido pagar por ninguno de ellos porque las editoriales de España han sucumbido a una especie de terror, de negación absurda a lo evidente. Los ebooks, para ellos, no existen. Y punto.

Extracto del artículo ebooks gratis de Mi Mesa Cojea sobre la pésima situación del sector de los libros electrónicos en español

A todo libro impreso le llega su San Martín

Creo que el libro impreso desaparecerá aunque no sé cuánto tiempo llevará. Nos encantan las historias y la literatura, adoramos perdernos en el mundo del escritor. Y esto es algo que no va a desaparecer, sino que florecerá. Pero el libro impreso ha sobrevivido durante 500 años. Es probablemente la tecnología más exitosa jamás creada… Si Gutenberg estuviera vivo hoy en día, reconocería un libro y sabría al instante cómo utilizarlo. Es verdaderamente notable la estabilidad con la que se ha mantenido el libro impreso a pesar de la multitud de cambios acaecidos [desde su aparición]. Pero la tecnología es diferente. Ni siquiera una tan elegante que se asemeje a los libros sobrevive para siempre.
Jeff Bezos, CEO de Amazon, hablando sobre el futuro del libro impreso en papel y su más que previsible desaparición y sustitución por los libros electrónicos como el Kindle [vía Gizmodo]

Los libros electrónicos pagarán menos IVA

Parece que la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, está empezando a hacer bien parte de su trabajo y nos deleita con una buena noticia: los libros electrónicos reducirán el IVA hasta el 4%, equiparándolos al mismo impuesto que se aplica a los libros impresos. La medida, como no podía ser de otra manera, ha sido acogida con entusiasmo por el sector editorial cuya situación no pasa por el mejor momento y que ven en los libros electrónicos un acicate de mejora. Pero al mismo tiempo se trata de una decisión que también beneficiará a los consumidores en el sentido de que, si las editoriales lo hacen de forma correcta y honesta, podrán contar con un catálogo de libros a un precio asequible. Lo realmente asombroso es que hasta la fecha los libros electrónicos tributaran al 16% y recojo una frase que me dijo alguien conocido: la cultura es cultura, independientemente del formato o soporte en el que se distribuya. [vía El Mundo]

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