La maldición del correo electrónico

El único modo de evitar ser aplastado por el peso de los cientos o miles de correos electrónicos que recibimos cada día es liberarnos de la necesidad de tratar a todos y cada uno de ellos como si fuera importante y mereciera ser respondido. El único modo de evitar sufrir un colapso emocional cuando alguien no responde a nuestros correos electrónicos es dejar de esperar una respuesta. Si somos capaces de adaptar nuestras expectativas para que se ajusten a la realidad de este nuevo paradigma, entonces nos libraremos de la maldición del correo electrónico. Y el correo electrónico se convertirá en una bendición.

Tim Challies en The Curse of Email (vía swissmiss)

La accidentada historia del símbolo @

Partiendo de su misterioso origen, atribuido a diversas fuentes, hasta su popularidad como símbolo del correo electrónico y más recientemente para identificar a las cuentas de Twitter, la arroba (@) vivió una historia muy accidentada.

Para tratar de resumir un poco, la arroba fue bastante popular en el ámbito mercantil posterior al siglo XVI. Pero cuando llegaron las primeras máquinas de escribir, a mediados del siglo XIX, ninguna de ellas incluía la @. Aparte de esto, cuando aparecieron las primeras tarjetas perforadas utilizadas, por ejemplo, para elaborar el censo estadounidense de 1890, no incluían entre su conjunto de símbolos la popular arroba. Ese período oscuro y accidentado finalizó cuando Ray Tomlinson fijó su mirada en el símbolo @ que se podía ver encima de la P de su Teletipo Modelo 33 para separar el nombre de usuario de la máquina desde la que se enviaba el mensaje. La información completa la puedes encontrar en Smithsonian (vía Neatorama)

El spam parece inevitable

El 81% de los 90 billones de correos electrónicos que circularon en Internet durante 2009 era spam.

Fuente: Internet 2009 in numbers

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