HTML5 aplicado a la edición de libros

20 things I learned about browsers - Proyecto de Google Chrome

Los responsables de Google Chrome tienen muy claro que vale más una imagen que mil palabras, algo que demuestran con un nuevo proyecto denominado 20 Things I Learned about Browsers and the Web con el que pretenden mostrar de nuevo al mundo el potencial de las más recientes tecnologías web. Y para muestra un botón: utilizar literalmente HTML5 para la edición de libros, tal y como se puede apreciar en las imágenes que ilustran esta anotación. Para entender el porqué de la publicación de esta guía, ilustrada por Cristoph Niemann, sobre navegadores nada mejor que echar un vistazo al post que publican en el blog oficial de Google Chrome donde, además, podremos conocer los detalles técnicos empleados en la elaboración de este curioso proyecto.

20 things I learned - Detalle del interior

Google Chrome 3.0

Ha transcurrido un año desde que a Google se le ocurrió lanzar un navegador. Tras el paso de los 365 días la compañía ha presentado Google Chrome 3.0, una versión que según explican sus responsables, incluye un más que mejorado motor Javascript V8 al tiempo que soporta características de HTML 5 como las etiquetas <audio> y <video>.

Otro aspecto importante que se ha mejorado es el de la seguridad en los feeds RSS o Atom que permitía a un atacante inyectar código web malicioso.

Por el momento esta versión de Google Chrome 3.0 está disponible sólo para los usuarios de Windows (XP, XP SP2 y Vista) en más de 50 idiomas diferentes. Los que utilizamos Linux o Mac OS X tendremos que seguir esperando que los desarrolladores trabajen en una versión estable para estos sistemas operativos.

Primera beta de Google Chrome 3

Google ha anunciado la primera beta de Chrome 3 que te puedes descargar aquí (sólo disponible para equipos con Windows Vista o Windows XP con SP2 o superior).

Las principales novedades con respecto a la versión estable son:

Actualización del motor Javascript V8 para mejorar tato la estabilidad como el rendimiento

  • Se han solucionado algunos problemas relacionados con la impresión en Windows
  • Soporte para la etiqueta <video>
  • Mejoras del aspecto de la barra de direcciones conocida como Omnibox
  • Optimización de las herramientas para desarrolladores con la inclusión de pestañas para scripts y perfiles

Chrome para Linux sólo para almas inquietas

El equipo de desarrollo de Chromium ha puesto a disposición de los desarrolladores una versión de Chrome para Linux y recomiendan que sólo los desarrolladores o las almas inquietas la descarguen puesto que se trata de una versión altamente inestable.

Según se puede leer en el anuncio es tan inestable que no podrás, por ejemplo, ver vídeos de YouTube, cambiar la configuración de privacidad, establecer un motor de búsqueda por defecto (aparte de Google) o ni siquiera imprimir documentos. Estos son sólo algunos de los muchos problemas que te encontrarás si descargas e instalas esta versión de Chrome para Linux (también disponible para Mac OS X).

Navegación web insegura

Un 45.2% [de 637 millones de usuarios] no están utilizando la versión más segura de su navegador

Esta dato ha sido extraído de un estudio, elaborado por Stefan Frei y Thomas Duebendorfer, y que se llevó a cabo entre enero de 2007 y junio de 2008.

Es por ello que algunos navegadores como Mozilla Firefox o Google Chrome están adoptando las llamadas actualizaciones silenciosas en las que el usuario no debe preocuparse por si tiene o no la última versión y que mejoran ostensiblemente el nivel de seguridad de las aplicaciones.

Secretos de la nueva generación de navegadores

El sector de los navegadores se encuentra en un proceso de grandes cambios y los principales protagonistas trabajan para ser el objeto de deseo de los usuarios. Internet Explorer 8.0, Firefox 3.5, Opera 10, Safari 4 y Google Chrome son los actores de esta película.

En estos momentos se encuentran disponibles versiones tanto oficiales como beta para averiguar cuáles son los secretos de la nueva generación de navegadores, tal y como han hecho en NetworkWorld.

Son varios los campos en los que se producen cambios realmente significativos, aunque quizá el más llamativo es el de la seguridad con un aumento considerable de peligros online, en forma de phishing, malware o ataques XSS, que ha obligado a los desarrolladores de estos navegadores a plantearse muy seriamente este aspecto.

Otro de los aspectos que debemos tener en cuenta con respecto a la nueva generación de navegadores es la inclusión de funcionalidades y tecnologías como CSS 3 ó HTML 5. Pero donde más podemos notar el cambio, que ya se fue viendo en Chrome, es el hecho de que se han mejorado ostensiblemente el rendimiento de los motores Javascript (V8 en Chrome, Squirrelfish en Safari, Tracemonkey en Firefox 3.5 y Carakan en Opera 10), lo que implicará una mejor experiencia de navegación para los usuarios.

Finalmente, el acceso a la red es otro de los grupos de interés en el desarrollo de nuevas funcionalidades, en especial si atendemos al aumento de las aplicaciones online bajoel paraguas del cloud computing. Para ello se eliminará el límite de dos conexiones por dominio asociado a HTTP 1.1, al tiempo que se mejorará la navegación offline.

Internet Explorer en caída libre

Cuentan en Ars Technica que Internet Explorer va en caída libre en términos de cuota de mercado con respecto a los navegadores libres como Firefox.

El caso es que echando un vistazo a las estadísticas de Market Share que se mencionan en el artículo de Ars Technica, Internet Explorer ha acumulado una pérdida de casi un 7% en lo que va de año mientras que el resto de competidores principales como Firefox o Safari han experimentado crecimientos positivos. En el caso de Chrome, el navegador de Google ha conseguido superar por poco el 1% de cuota de mercado, cifra que está bastante bien teniendo en cuenta que sólo tiene 5 meses de vida.

Pero a pesar de la caída libre de Internet Explorer, en particular si lo comparamos con el 90% de cuota de mercado del que disfrutaba Microsoft hace unos años, no considero que los datos inviten al optimismo si los miramos con los ojos de un apasionado del software libre. Explorer ha acumulado en 2008 nada menos que una media aproximada del 72% de cuota de mercado frente al 19% de Firefox o el 6% de Safari.

Ahora bien, ¿qué se puede hacer para invertir esta situación y conseguir que la suma de los navegadores libres pase del 27% actual a un 73% por decir unas cifras aproximadas?

De lo único de lo que estoy seguro es de lo que no hay que hacer. Y lo que no hay que hacer es promocionar una alternativa única (llámese Firefox, por ejemplo) para desbancar al navegador de Microsoft puesto que nos enfrentaríamos al mismo problema de tipo monopolístico.

En cuanto a las posibles medidas se me ocurre que lo primordial es apostar por un diseño web más estandarizado para que al visitar una página indispensable como la de tu banco, por ejemplo, no te obligue a cambiar la identificación de tu navegador o, en el peor de los casos, te obligue a utilizar Internet Explorer.

Otra posible solución pasa por fomentar aún más si cabe el uso del software libre y empezar desde la base, es decir, ampliando la oferta de ordenadores con Linux.

Desgraciadamente sé que tiene que pasar mucho tiempo hasta que los navegadores libres sumen el 73% de cuota de mercado pero, como dijo Barack Obama en su camino a la presidencia de los Estados Unidos, Yes, we can! (¡Sí, podemos!).

Clickjacking, seria y peligrosa vulnerabilidad

Expertos en seguridad andan estos dias bastante preocupados por una nueva vulnerabilidad en los navegadores que han denominado clickjacking y que afecta a todas las versiones existentes en el mercado, desde Internet Explorer hasta Firefox, pasando por Safari, Opera o el más reciente Google Chrome. Y es que podemos estar ante uno de los problemas de seguridad web más importantes del momento.

Desgraciadamente aún no se conocen muchos detalles sobre esta vulnerabilidad puesto que los descubridores (Robert Hansen y Jeremiah Grossman) no quieren dar ningún tipo de dato hasta que no tengan la certeza de que se ha encontrado una solución. Y es que los desarrolladores de navegadores son los únicos que pueden arreglar el desaguisado.

Lo que sí ha salido a la luz es que la vulnerabilidad es parecida al cross-site request forgery y, básicamente, hace que un usuario haga click en un botón o enlace sin saber lo que está haciendo.

Como cuentan en Kriptópolis lo único que nos queda es la especulación, una pésima compañera de viaje en temas de seguridad.

Leído en ComputerWorld

¿Quién quiere otro navegador?

Cada vez ando más preocupado por los movimientos de Google y mucho más ahora que se les ocurre la ¿feliz? idea de lanzar un navegador. Y me pregunto: ¿para qué?

Para los conspiranoicos, el plan de Google para dominar el mundo parece ir tomando forma y aunque se empeñen en afirmar aquello de Don’t be evil sigo viendo cierto peligro en sus acciones.

Desde que empecé a escribir sobre tecnología, hace más de 14 años, he vivido numerosos episodios de la denominada guerra de los navegadores y no veo la luz al final del túnel. Es un conflicto eterno.

Los esfuerzos de Mozilla por ofrecer una alternativa seria y decente parecían estar dando sus frutos. El navegador dominante (Internet Explorer) sentía en sus carnes los golpes y tenía que rendirse a la evidencia de que Firefox le estaba comiendo terreno.

Pero el trabajo de años se puede venir al traste. En Google piensan que era necesario crear un navegador como una alternativa más para desarrollar una Web mejor. Mi idea es que abren un nuevo campo de actuación para colocar su publicidad, una de las principales fuentes de ingresos de la compañía.

No voy a desmerecer la labor de los trabajadores de Google, quienes se cuentan entre las mentes más brillantes de este planeta, pero sí me sorprende que la primera versión que exista de Google Chrome sea para Windows y no exista aún versión para Linux. Algo, por otra parte, lógico, pues la penetración de Linux en el mundo está aún muy lejos de la dominación que representa Windows.

Otro dato que me parece curioso es el nombre del navegador (Chrome), una denominación genérica de los elementos gráficos que componen un navegador web.

Tendremos que ver la aceptación de Chrome pero si mantiene la evolución del buscador en los diferentes países (algo difícil la verdad) podríamos ver que el 99% de los españoles lo estarán utilizando. Cruzo los dedos para que no sea así.

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